Un
proyecto es el esquema o bosquejo de
algo que se piensa realizar. En el mundo académico y laboral, el proyecto se
consigna en un proyecto que tiene el mismo nombre, de tal manera que
cualquier lector del mismo tenga una idea clara y concisa de lo que una persona
o un grupo de individuos piensan hacer:
En términos generales, se puede decir que en todo proyecto se encuentra las siguientes partes:
En términos generales, se puede decir que en todo proyecto se encuentra las siguientes partes:
1. Introducción.
2. Justificación.
3. Marco teórico.
4. Planteamiento del problema a resolver.
5. Exposición del objetivo u objetivos que se busca conseguir.
6. Metodología que se piensa utilizar.
7. Bibliografía que apoya la propuesta.
Anexos a estos puntos, de forma concurrente, también se
encuentra un cronograma de actividades,
un presupuesto y
la hoja
de vida de la persona o equipo de personas que se
responsabilizarán de llevar a cabo el trabajo.
En la introducción, además de
presentar de manera genérica todo el proyecto, se hace una brevísima reseña de
cada uno de sus elementos.
En la justificación, por su
parte, el autor o autores presentan de forma extensa cada uno de los argumentos
que sustentan la realización de lo proyectado. Esta parte, en este sentido, es
fundamental. En ella, es necesario recalcar el conjunto de necesidades científicas,
sociales o de cualquier otra índole en el que se inscribe el proyecto y lo
presentan como algo que va más allá del simple capricho de la persona o
personas comprometidas en la realización de lo propuesto. En este punto,
además, se puede señalar las consecuencias positivas que implicarían la
realización de las acciones proyectadas a corto, mediano y largo plazo. La
utilidad del proyecto tanto al nivel institucional como social es el principal
tema de esta parte.
En el marco teórico, el autor
o autores del proyecto presentan las premisas teóricas en las que se inscribe
el proyecto que van a realizar. Dentro del mundo académico, este punto es
esencial por cuanto la investigación científica requiere de un
conjunto de conceptos lógicamente coherentes dentro de las cuales se
desenvuelva no sólo la definición del objetivo de estudio sino la forma misma
de abordarlo. Este punto, en otro tipo de contexto, no tiene la importancia que
acabamos de señalar. Es posible, incluso, encontrar proyectos que carecen de
este elemento y no por ello dejan de ser válidos.
BIBLIOGRAFÍA:
"Cómo elaborar proyectos". Hugo Cerda Gutiérrez. Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá, 2003.
"Cómo elaborar proyectos". Hugo Cerda Gutiérrez. Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá, 2003.















